13 | 07 | 2020

Si el Senado le da vía libre al Proyecto de Presupuesto 2019  que ya tiene media sanción de Diputados, uno de los sectores más castigados va a ser el de Ciencia y Tecnología que, globalmente, sufrirá un recorte de alrededor del cuarenta por ciento por ciento ya que de los dos mil millones de dólares de 2018, pasa a sólo mil doscientos.

A la hora de atender en detalle el ajuste que el Poder  Ejecutivo prevé sobre este área estratégica, se advierte que se avanza en el recorte de subsidios e insumos para investigación, al pasar de setenta y ocho a cincuenta millones de dólares, el presupuesto para la Agencia Nacional Científico Tecnológica, el recorte es del treinta y seis por ciento.

Y esto no es todo. También está previsto un drástico achique en la partida destinada a la Biblioteca Electrónica, una herramienta vital para la formación y actualización  de científicos y técnicos, ya que permite el acceso a más de veinticinco mil publicaciones científicas y técnicas, además de conferencias, seminarios, congresos y una cantidad superior a los veintidós mil libros.

El Presupuesto 2018 dispuso cuatrocientos treinta y nueve millones de pesos para esta área con un dólar de entre dieciocho y veinte pesos. Si prospera el proyecto gubernamental, sólo se destinarán veinte millones de pesos y con la moneda estadounidense por encima del rango de los cuarenta pesos. Esto significa un brutal recorte que asciende al noventa y tres por ciento.

“Se prevé un nuevo éxodo”, alerta la carta que, firmada por más de mil doscientos científicos de diferentes lugares del mundo -entre ellos varios Premio Nobel-, recibió días atrás el presidente Mauricio Macri.

 

Cientificidio vs soberanía científica

 

Al respecto, Nuria Giniger, investigadora de Conicet y militante de Liberación-Corriente de Universidad, Ciencia y Tecnología, recalcó que el Presupuesto que logró media sanción “deja el futuro de la ciencia en una situación extremadamente dramática, porque tiene una relación de uno a cien, es decir cada cien pesos del Presupuesto uno es destinado a Ciencia y Tecnología y eso implica una reducción enorme”.

También recordó que el Presupuesto de 2018 ya es reducido, por lo que “este año con el impacto que tuvo la devaluación, nuestra labor se vio muy perjudicada”, ya que “los científicos y los tecnólogos trabajamos con elementos que se compran en dólares” así como “insumos, viajes, revistas científicas y otros recursos que constituyen una parte central de nuestro trabajo y de la tarea de producción de conocimiento”.

Por eso, advirtió, “frente a la reducción presupuestaria que se prevé para 2019, nuestra labor se verá afectada todavía más negativamente”.

Giniger, además, señaló que “más allá de los números concretos, hay una política explícita del gobierno nacional desde que asumió, que tiene que ver con destruir la soberanía científica”, concepto que definió como “que el Estado de un país soberano financie el desarrollo científico-tecnológico en relación y a demanda de las necesidades de las grandes mayorías” esto es “resolviendo los problemas más serios del país y la región que es lo que las científicas y los científicos argentinos hacemos”.

Con respecto a la consecuencia del ajuste en este tema, aclaró: “el impacto redunda en que las científicas y los científicos argentinos no vamos a poder producir conocimiento en relación con las necesidades reales de nuestro país”, algo que “fortalecerá a aquellos grupos de investigación de élite financiados por las agencias científicas internacionales, laboratorios y grandes universidades estadounidenses y europeas, que desarrollan proyectos de interés para países centrales que, como dicen ellos, promueven la apertura de nuevas oportunidades de negocios”.

Así las cosas, la investigadora no dudó cuando hizo hincapié en que, “desde hace tres años, estamos frente a un cientificidio y están jugando con la soberanía científica”, algo que “queda explicitado con este Presupuesto hecho a medida del FMI”. Y denunció: “de esta forma se le entrega el control de la ciencia y la tecnología”.

Por otra parte, indicó la situación “dramática” que atraviesa la Universidad, ya que “este Presupuesto no garantiza el derecho a la educación superior” y recordó que “la Universidad es un derecho social gracias a la lucha que tiene ya cien años, a la pelea del pueblo argentino y del mundo, e incluso la ONU volvió a ratificar que la Universidad es un derecho humano y un bien social”.

Pero, aclaró, “para que los Derechos Humanos se garanticen y efectivicen, hace falta que el Estado disponga del Presupuesto pertinente y con este presupuesto no hay condiciones de garantía para ese derecho”.

De ahí que, en lo que va de 2018, “desde el movimiento universitario, tuvimos una enorme pelea contra la destrucción de la Universidad pública, el ajuste y el recorte salarial de los trabajadores”, tras lo que sin dudarlo resaltó que “ahora nos esperan tiempos de mucho combate, ya que con este Presupuesto la situación se agrava y los salarios no van a aumentar para cubrir las necesidades de las familias, como sucede con la enorme mayoría de nuestro pueblo”.

Asimismo, lamentó que si prospera el Proyecto de Presupuesto, “se afectará la posibilidad de que estudiantes universitarios de sectores más postergados puedan seguir sus estudios” y alertó que “muchos jóvenes han dejado de estudiar y el Presupuesto agrava más estas condiciones”.

Por lo que, recalcó que “nos espera un tiempo de lucha para sacar este gobierno que quiere destruir la ciencia y la universidad como Derechos Humanos y pretende, tal como hace en el resto de las aéreas, convertirlas en mercancía”.

Fuente:

Nuestra Propuesta | Diario del Partido Comunista de la Argentina

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